miércoles, 9 de mayo de 2012

¿Botavara rota? No hay problema, se arregla. (Por Isidro Abad)


Isidro disfrutando en Arenales de su botavara
Las roturas de material es este mundo del wind y aún mas en los tiempos que corren de penurias económicas son un verdadero dolor de cabeza. Cuando antes partíamos algo se compraba otro nuevo y punto, ahora agudizamos el ingenio para rascarnos menos el
bolsillo.


Este es el caso que nos ocupa hoy, una rotura que según todo el mundo me aseguraba y así lo creía yo era irreparable.... ¡¡Oh no!!! ¡¡¡He roto la botavara!!!


Todo empieza el día en el que entrando a saco a la playa apurando al máximo con race, 8,1 
Isidro full speed en Arenales del Sol
tocamos quilla y ¡¡zas!! Catapulta. Nos incorporamos y parece que todo está en orden pero no nos damos cuenta de que debido al enorme impacto dentro del cabezal se ha producido una pequeña arruga en el aluminio, imperceptible, ya que se encuentra dentro de la pieza de plástico que recubre el
tubo. Ya solo nos falta navegar otro día un poquito pasado de vela para que la física haga el resto, no puede soportar la presión y viene una rotura limpia como veis en la foto justo por donde termina el cabezal.
A todas luces ¡¡¡IRREPARABLE!!! hasta que le comento a un familiar manitas el caso y me dice que lo repara seguro yo no me lo creí pero por el precio que me dijo decidí probar.


La reparación consistió en:


-Desenroscar los tornillos para separar el cabezal de plástico del tubo de aluminio.


-Mediante un torno hacer un cilindro de acero macizo de unos 6 cm de longitud que se introduce justo en la rotura y se suelda a la misma.


-Lijar colocar el cabezal y ya está, todo por 25 euritos, no está mal.


  Solo queda la prueba mas dura , ver si aguanta a un tipo de 84 kg ejerciendo presión vertical a través del arnés y a la vez soportar la presión horizontal que transmite una vela de 8'1 sobre una botavara de 2'22 con 20 nudos.


Os tengo que decir que después de varias navegadas de momento sigue sin partir.


La única "pega" que tiene es que las sensaciones que da la botavara al navegar de un lado al otro son bien distintas. Increíblemente del lado reparado la botavara ofrece una rigidez extrema, al trasluchar notamos que la botavara del otro lado parece un chicle.






Parece que el arreglo funciona, ¿verdad Isidro?
¡Nos vemos en el agua! y gracias por compartirlo con nosotros.


Texto: Isidro Abad

1 comentario:

Carlos Pro dijo...

¡Ni McGiver lo hubiese hecho mejor!!!

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